Archive for septiembre 2013

SJ#90: Doce y Quince

Coco Rocha.


Polvo debajo de los pies
Y humo en los ojos,
Del cielo: solo estrellas,
Fui el hombre de la cuarta mujer,
Lengua negra y ojos rojos,
Tome sus manos y robe sus piernas
Y justo ahora
Algunos juicios,
Fui el hombre de la cuarta mujer:
Cada día y setenta años
Son los precios de los necios,
Tome mi cabeza y la puse en sus senos
Solo un momento para poder respirar.

Polvo debajo de los meses,
Tome los nombres
Pero no las direcciones;
Justo ahora
Fuera de la tierra
Y el respeto en los labios,
Fui el cuarto hombre de la cuarta mujer;
Se ajustó el tiempo y se hicieron los tratos,
Como si después de todo
Estuviera con los aquellos,
Tome mi cabeza y rece lo que sabía

Solo un momento para poder respirar.

SJ#19: Circunferencia




Dijeron que cada hombre encuentra su camino
Y que en él el malvado ronda,
Escuche mi reflejo reírse
Y algún lugar llenarse de agua;
Vi a mi niño encerrarse
De todos los gritos,
Quizás algún día
En algún momento
Sería de mañana.

Dicen que no hay porque de la multitud,
La mano es firme y el hueso duro,
Todos esos años en las lágrimas
Y llame a mi único amigo;
Vi a su cuerpo marcharse
Un día soleado de diciembre
Quizás algún día
En algún momento
Yo estaría con él.

Dicen que cualquier persona necesita protección
De la lluvia y del lodo,
El agua subió hasta la médula
Y del agua venimos,
Vi a mi mujer hacerse nube
A las siete de la noche,
Quizás algún día
En algún momento
Ella volvería por mí.




Canción de Protesta #12

A través del camino
Y de los salones vacíos,
Las palabras y los ecos de los aplausos
Que se fueron, que han sido, que son.

Cercana al río
Por los metales fríos de la trompeta,
Cómo sin cuidado
Están los tímpanos rotos
Que tan solo fueron, fuesen y son.

Bajo el brazo de la nube
Y del agua que sube,
Apretado el corazón entre tanta costilla
Y los pulmones huecos,
Tan caídos y débiles.

Llegaron tres días de oscuridad
Cuando la ceguera invadió
Junto con la enfermedad,
Como si se llevara lo que habían traído los misioneros,
Como si ajustaran cuentas.

Se traiciono al camino mismo
Jurando venganza
A los hombres que libertad dieron
Y qué ahora habían sido,
Que fueron y son.



SJ #12: Alejandra's 12 Bar Blues 1 & 2



Alejandra #14 Versión I

Salí de casa atado a una silla y allí anduve por las calles amargas,
Fui culpable y también la victima
Mire hacia la nada,
Espere poco del cielo,
Mire una mujer hermosa
Dando la vuelta
Me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Baile 7 horas con la muerte,
Tuvo piedad de cada uno de mis tropiezos,
Me amenazaron en la madrugada pero eso no me sorprendió,
Mátenme ahora que seguramente regresare,
Una vez fui un buitre, el ruiseñor,
Pero me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Olvide cual era mi dirección,
Cualquier camino lleva al mismo sitio,
Cambie mis ojos por el silencio de la carretera,
Cuatrocientos hombres no son suficientes,
Dormí a las orillas del río
Y de la avenida,
Me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Fui por la calle buscando el lugar,
Mujeres y aves volando por las alambradas,
Tuve cuidado
De mirar hacia el suelo,
Allí estaban las monedas y el paraíso en migajas,
Pero eso son minucias para la mujer que de su amante solo busca el calor,
Me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Me hundí en los tragos y desaparecí,
Seguí la música que salía de las alcantarillas,
Conozco los rostros y los precios,
Estuve por allí
Celebrando la miseria,
Pero hoy estoy arriba
Siendo el peatón,
Me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Confié en la noche y los zapatos de tacón,
Me llevo a su puerta y allí me dejo,
Ella toco la puerta desde adentro,
Sonrió, cómo pude quizás saber,
Todo estaba bien
Hasta que me enamore de ti,
Me marche de la ciudad
Con solo dos manos.

Estuve en llamas por casi diez cuadras
La lengua arrastre por la mansa piel,
Pero me fui, me fui y no volveré,
Tome mi camino
Quizás para caer,
Pero por una vez vida mía
Estas del lado contrario,
Que Alejandra se marchó de la ciudad detrás de,
Con solo dos manos y siete monedas.








Alejandra #14 Versión II

Alejandra, cobijaste las palabras con tu dulce acento del oeste,
Te vi llegar, cielo, desde el amanecer hasta Neptuno,
Pude sentir que algo cambio
Justo antes de que el día quebrara.

Buscaste en el suelo por los pies que se escapaban,
Adolecí de la cabeza y juraste que sería la última vez;
Pude sentir que algo cambio
Y justo antes algo se había quebrado.

Hablaste de romance, de lo blanco de tus dientes,
Brillaste junto al atardecer,
Estas hecha de primavera;
Pude sentir que algo cambio
Justa antes de que el día se quebrara.

Hace tiempo tuve a la mujer de mis sueños
Pero yo no era lo que ella soñó;
Los sueños no han sido buenos para mí,
Mentirosos como aquel viejo amor.

De hierro son tus huesos y sonrojadas tus mejillas,
Debí seguir la noche, desear que nunca terminara;
Pude sentir que algo cambio
Justo antes de la luna se quebrara.

Me convertí de lunes en viernes,
Fui de té de la tarde a cafeína en la madrugada,
Alguna vez alguien me dijo
Que terminaría con la lengua en la tierra.

Cualquiera, dulce Alejandra, tiene montones de dinero y bellas joyas,
Cualquiera tiene lo que quiere pero pocos saben que es lo que necesitan,
Pude sentir que algo cambio
Justo antes de que la tarde se nos quebrara a los dos.

SJ#8: Bahía del Diamante Negro



Zapatos que se prolongan en ecos a través de la arenisca blanca;
Cariño; son las tres de la mañana 
y hay ruidos del piso de abajo, y de la pieza que se acomoda,
Mire a la segunda ventana que da a la primera puerta,
A veces se vuelve niebla, a veces es la ternura que emerge
Y se deja desdeñar.

Te vi salir con el hombre que, sí, lleva la cofia del otro hombre a quien solías amar,
Trate de ser discreto, pero mi tristeza es la de una persona dormida,
Cómo pudiste hacer aquella afirmación?
Quizás estabas abandonada,
Quizás buscabas de nuevo regresar.

Por seis años
Has estado de pie ante las influencias y las infamias,
Pero eso no se te hace fuerte
Quizás astuta,
Sabes que tienes suerte que gastar.

Si, fuiste por la autopista presumiendo tu eterno amor,
Proferiste proclamas a través del viento para que se pudieran escuchar;
Pero cariño solo ellos saben,
Habremos 400 del otro lado que tienen algo que contar.

Tranquila lo besaste, ante las cámaras que pudieran saber,
Escribiste invitaciones y mencionaste injurias acerca de él,
Cariño eres una farsante, eres tu propia jaula;
Sabes que se ha terminado el tiempo

Como para poder esperar.

SJ#5: El Otro

Amamak!


El día se ha quebrado
Justo cuando parto hacia el este,
Dije que regresaría:
Cuando las cuentas estuvieran pagadas;
Hui en la tarde de las flores
Con el olor de Adeline Virginia en mis tristezas,
Pude sentir el viento afilarse
Y cortar las cadenas del Señor.

Gaste miles de horas
Pensando en los ojos de mi mujer,
Ella se fugó un martes
Y ahora somos extraños;
Supuse que sus modos eran huraños
Como los de una dama de su razón;
Pude sentir a la noche alargarse
Y fingir que la luz se mantenía apagada.

Quise ser Max Ernst
De color rojo yéndose al morado,
Estuve ciego 700 años
Y olvide porque salí de casa,
Me adopto el acento sureño
Y olvide porque de la celebración,
Pude sentir a los años alejarse
Con sus ruidos y canciones baratas.

Trabaje a las afueras de Juárez
Para llamarme Arthur Rimbaud,
Pero ese no es mi nombre
Yo soy el otro, quizás uno más;
Sus armas son las mías
En las tierras de la arena y la muerte;
Debí saberle antes de comenzar el incendio;
Pude sentir al barco ebrio partir
En la neblina de la mente y el sopor.

Fui hijo de Audrey Herpburn
Y del bastardo de William H. Booney,
Ellos me dieron palabras y las pusieron en mis labios;
Cualquiera sabe que tengo el dinero
Y la sangre inflamada,
Cualquiera sabe cuál es mi rostro;
Pude sentir a mi madre morir
Cuando la marea atrevida subió.

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