Skyline

by SUZE



Casi puedo recordar los sonidos del hambre / tan cercanos al pavimento calentado por el sol
y después el eco de los niños flojos, tirados a la suerte,
diciendo esas cositas que me han jurado son verdad
pero no prometo que no fuesen ciertas.

Una vez los cerros fueron enormes gigantes,
destrozados con el puño del hombre valiente
Y después las ruinas del hijo de quien desafío a la muerte,
él es mi propio padre, mi carne y sangre
y llora cada tarde, por mi nombre hecho prosa.

El viento en el cabello, a miles de millas,
semilla del tiempo en los universos, en las moléculas de santidad y tristeza
y después la media noche, cuando ellos, sí; aquellos, salen a la calle
llenan sus estómagos, de ácido y huesos blancos
y todas aquellas cosas que temer, son las que me trajeron aquí.