Lentitud

by SUZE

Aviva / Amamak Photography


El agua subió hasta la altura de los dedos
en medio del ángel negro que se mecía en la mesa,
olor a gasolina y el vidrio reflejando las pieles carmesí;
amantes recorriéndose por la puerta
en los días espesos como la sangre
no es mucho que pedir cuando no hay que perder.

Saltos por la orilla de la alfombra
en Turquía junto a los mares muertos,
se quebraron las piernas
de tanto andar por allí;
mujeres que se repitieron
al compás del metrónomo
hubo quienes estaban empezando

cuando quizás era hora de terminar.