9 de junio de 2013

Sueño LII




Bebí mi taza de café
A las tres de la tarde,
Y quise
Que fueran las once.

Compre
Un vestido para tus hombros delgados
Pero no había
Zapatos para él.

Y llegue a casa
Y no había nadie allí;
Llegue a la luna
Y no había nadie allí;
Y después llegue.

Fui por la vereda
Tomando fotografías,
En las que solo
Sombras había.

Fui al infierno
Fui al cielo esa misma tarde,
Y después de todo
Te habías ido.









-Nouvelle Cano-

7 comentarios:

Moon dijo...

Muy hermoso, me gusta todo pero hay una estrofa ... especial.

UN abrazo.

carlosmxax dijo...

me gusto, parecía un listado de tareas por cumplir y que no había nadie allí...

saludos!

Cecilia dijo...

y en resumen nunca volvió :P

Martha C. dijo...

No había zapatos, no había pies. Evidentemente, sin duda, ya se estaban yendo antes de las once.

Bello, Alejandro.

Nefer Munguia dijo...

Si las hubiera buscado antes tal vez si hubiera encontrado... digo, tal vez

Saludos!!

icHiGo. perO no sOy friKi dijo...

Cuando ese alguien se va, ya lo demás no existe.










RaWwWr!!!

Abril G. Karera dijo...

Vaya, lástima que se fue. Me hubiera encantado si no te hubieran faltado los acentos xD Perdón, soy muy quisquillosa.

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