Archive for junio 2012

Vulgares





Si, los cristales reventaron esta mañana;
Esparciéndose por todo el jardín,
Supuse los movimientos de manos
Que habían estado horas antes allí;
Leí cada uno de los trozos
Que mi torpe voz lograba entender,
Instante de melancolía destellante
Difícil de comprender.

Los momentos que llevaban hacia la luna,
El lado oscuro que da a Marte,
Se han vuelto en débiles deseos
Incapaces de tomar una decisión,
Había estado por ahí riéndome
En las esquinas, en aquella estación;
Después de las lluvias de verano
El agua se vuelve flor.

Y llego en vino a las seis de la tarde
Corriendo por la lengua,
Le hable de aquella preciosa mujer
Que había roto las ventanas,
Y se resbalo por mis labios
Hasta caer al suelo,
Lamente haber distraído,
Lamente haberle desconocido.










-Musa Missoni-

Convenio





Lo dejaste salir en la ceguera de la espalda,
Corriste hacia el lado contrario con la fuerza de la gravedad,
Entendiste que las circunstancias queman como el fuego
Y que la saliva no puede aliviar la sed;
Ten cuidado que todo lo que piensas es mentira,
Levántate del suelo y limpia tu vestido azul.

Has estado en la carretera sin usar tus ojos cafés,
Creyendo en las telarañas de coincidencias,
Como vacio aire entrando en las narices,
De quien dibuja locos trazos en las costillas;
El cielo se te cae sobre los ojos, otra vez,
Y las visiones de la mañana ahora son por la noche.

Todos los movimientos de manos no son trucos para distraer,
Tus vacios recuerdos sobre lo que apenas sucedió:
Se derraman sobre el pecho de tu amante,
Que estaba allí desde antes de los tiempos;
Míralo llevarse las cortinas de tu habitación:
Mírale rápidamente antes de que regrese.

Las piedras que se acercan a tu ventana, cada una de ellas busca por ti,
En el olvido de que aquel niño perdido ha estado buscándote,
Ahora es el sucio vagabundo que ha estado fuera de tu puerta,
Pidiendo una moneda y una comida caliente,
Ve y muéstrale tus manos, muéstrale un bello lugar,
Devuélvele el favor antes de marcharte.









-Musa Missoni-

Outsides #3




Destilada por la lluvia, maquillaje por la acera,
Medias arrugadas y pensamientos deambulando por las mejillas,
Muy poco tiempo como para esconderse.

Catorce luces parpadeando, acaso seria una sugerencia
Para las pestañas dentro del ojo,
Sin sabores de la tarde;
Un acelerado niño que recorre de un lado a otro la calle,
Siguiendo las curiosidades
Del ensayo y error.

Déjame solo, señorita desvelada,
Que no entiende que ha tomado demasiado
De mis bolsillos.

Tomaste el siguiente autobús, llegaste a la pérfida vida subterránea,
Y te seguí para saber por qué.

Los políticos y sus ejércitos, detrás de lo que buscan,
En las propiedades de lo ejecutado a sus espaldas;
No hay mucha diferencia
Entre los tragos amargos
Y las construcciones que constantemente se caen.

Llegaste aquí, con tus maletas desde Coyoacán
Pretendiendo tener todo el control;
Pero solo estabas alardeando, solo estabas buscando
Por otra moneda en el suelo.








-Musa Missoni-

Vertebra




Sentí el calor salir del estomago,
Rumiar las pestañas acomodadas en racimos,
Por la puerta se colaban extrañas voces
Que golpeaban suavemente en mis piernas,
Cada día ha sido como una eterna cena
Para la cual no he escogido el traje apropiado,
He tratado de ocultar las cerillas de mis incendios
Antes de que las sequías arrecien.

Estuve en las orillas del Jamapa
Escuchando los ecos retorcidos de la juventud,
Corrí tan rápido como pude
Me canse como dijeron que pasaría,
No sé si quizás he amado demasiado
O ame sin saber cómo hacerlo,
En la lejanía de los bosques que crujen
Se detiene el tiempo para abalanzarse contra lo que haya enfrente.

Saboreo las teclas negras
Que saben a humedad y a pantanos,
Pude ver como las puertas del Edén se cerraban,
Pude sentir la sangre irse a los pies;
Cuando me dijeron que después de la pena
Se acerca un temeroso cocodrilo hambriento,
No me habían prevenido
Que ese lagarto seria igual que yo.

Pude alcanza a ver con el rabillo del ojo
Las sombras que desaparecen,
Me has dicho que todo estará en su lugar
Pero no me has dicho cada cual es,
Acaso era ese joven el pequeño Billie
Jugando a tener el boogie en sus huesos,
Ese niño ahora llora
Con la podredumbre comiéndole la piel.

Hastiado un tanto de tanta certeza,
De todo lo que la mente inventa,
He cerrado los ojos y dudo
Si al abrirlos en realidad se encuentran viendo hacia adelante,
Algunas trampas son fáciles de adivinarse,
No olvides que he estado en las calles desde mucho antes que tú;
Dispara despacio, dispara sin que alguien te pueda escuchar:
Hazme saber que has estado allí a las espaldas.











-Musa Missoni-

Galletas




De Quevedo a Rubio,
Setecientos kilómetros y horas,
Canciones de mediano uso
Y mujeres que se rumora son de piernas gruesas;
Sin velocímetros ni combustibles
Solo un poco de tarde soleada.

Sostuve en mi mano
Una considerable fortuna,
De malgastadas horas
En habitaciones a oscuras,
Dime cariño porque has errado con mi nombre?
Yo no soy Arthur Rimbaud,
Yo soy el otro quien es él.

Demasiada agua
Llenando la habitación,
Las lluvias de la mañana
Han entrado en tus pantalones,
No hay razón para asustarse
Solo necesitas una tarde
Con mi amigo Jesse James.

Tuve visiones de bencedrina,
Tuve conexión con Carlo Marx,
Quise decirle  que fuéramos a Hamburgo,
Para bailar un poco el sudor alemán,
Pero él no estaba atento, estaba en La Habana,
Estaba desnudo en su sótano temporal.

Quiero una mujer de Memphis,
Una que sepa cómo hacer el blues,
Tengo una mujer de Calexico,
Llevo amándola años y ella no me ama a mí,
Estoy enamorado de una mujer que no me entiende,
Estoy enamorado de una mujer que ni siquiera me atrae.

De Rubio a Quevedo,
Setecientas horas y ramos de flores,
Eran hermosas las luces del túnel,
El olor de la grasienta moneda,
Estoy hurgando en los botes de basura
Buscando aquello que tanto me recomiendan.

Tome fotografías de todo Texas,
De San Antonio que tanto odie,
No entiendo el espíritu de quien lo viste,
No hay nada allí que sea de bien,
Vamos a Austin, maleta bajo el brazo,
Vamos a hacer el tiempo valer.

Inundaciones con Charlie Patton,
Ornitología de Charlie Parker también,
Bajo la tierna sombra
De los Bandidos del Rio Frío y La Cabeza de la Hidra,
Nada que ver una cosa con otra,
En los pensamientos de quien duerme en la acera.

Ruidos que salieron por las narices,
Del robot protoplasmático que se revolcaba en los huesos de un modelo anterior,
Mire por la mirilla
Para ver quien era él que tocaba,
Era el mentiroso que le mentía al mentiroso al decirle que le mentía,
Era quien sabía todo lo que sucedía.

Jugué a las cartas con Rodrigo de Borgia,
Apostamos al día de ayer,
La gente se levantaba por la mañana,
Gritaba consignas por las ventanas,
Pero esta tan perdidos entre la cultura
Que ni siquiera han visto que sigue siendo antier.









-Musa Missoni-

Cielos de Durazno




A Karen, con todo el corazón como siempre y para siempre.

Dulce cariño mío, blande el aire para mí,
Que estoy ciego y cansado de tanto caminar,
Déjame sentado en las escaleras
Mientras sigues subiendo, a cerrar las ventanas;
Y desaparezcamos en las eternas dunas de arena,
Los desiertos de la noche
Que saben a soltura y taciturna templanza,
Vayamos a soñar a los eclipses de las pupilas
En las calladas bocanadas del universo
Cuando los pies se han fastidiado
De que las calles se encuentren dormidas,
Dulce cariño mío, déjame velarte cada tarde,
En que los dueños de las nubes se apropien de la que fue tuya,
Déjame sentado en las escaleras
Mientras sigues subiendo, cada vez más arriba.
Tómame por el brazo y vislumbra la magia de tus ojos,
Lo sensible de tu espalda y las sensaciones de tu mente
Que se escapan a cada paso,
La sonrisa de quien alguna vez ha triunfado;
Vayamos hacia el sur, hacia donde se escuche la voz
Del viento que se aleja, que duda y que se queda,
Las distintas maneras de ver las cosas, no hacen ni una sola,
Pero parten del mismo punto a la vez;
Dulce cariño mío, parte la noche en dos,
Que no tengo sueño y no tengo con quien hablar,
Déjame sentado en las escaleras
Mientras sigues subiendo, sin mirar para atrás;
Y déjame tratar de seguir tus ojos
Como cometas a través del sol,
Detrás de las cortinas de humo
Que como quienes escapan de la huida
Han dejado polvo en los movimientos
De quien es elegante;
Y déjame esparcir los rumores
De lo que hay en tu mente
A tiempo con las ideas
De los tiempos que quedan
Y que de repente ya ni la sombra se les percibe;
Dulce cariño mío, déjame poder llevarte
A donde las cosas dejan de ser salvajes;
Déjame sentado en las escaleras
Mientras sigues subiendo, a una nueva mañana;
Vamos y desaparezcamos
De la niebla de la tristeza, lo pesado de la debilidad,
De las ruinas de lo sucedido,
Lo perdido y lo temido,
De donde se congelan los labios
Y todo se supone es lo contrario,
Vamos a mirar los cielos de durazno,
Que corren libres atenuados
Por lo hermoso de tus mejillas,
Los círculos del espíritu
Que mas allá de figurarse en lo profundo
De las marejadas del sentimiento,
Se propagan por tus ojos,
Esos mundos que se permiten
Ser preciosos,
Dulce cariño mío, déjame recostarme a tu lado,
En los campos que se extienden mas allá de la vista,
Déjame sentado aquí en las escaleras,
Mientras sigues subiendo, cada vez más alto.


















-Musa Missoni-

Costillas




De la niebla que se esponja,
De los tumores en la cabeza,
Los pillos rumores
Que salen de los ojos,
Cuanto ha sido suficiente?
Dime amigo mío.

La locura de la irreverencia,
Los malestares del hambre;
Las noches
Que son eternas.

Ahora somos fantasmas
Que se escabullen en las sábanas
Del amante
Que suspira.

Déjale tomarle la mano,
Le ha dado el corazón,
Y tuyo
Es todo el pasado.

Devórale cada mañana
Con la mirada,
Introdúcete en la cañada
Lentamente, cayendo
Como un relámpago
En la montaña.

De cadáveres y botones
Son las memorias,
De humores y temores
Son las notas
De la canción que erre,
Que erre.








-Musa Missoni-

Azúcares Casi Almidones





He visto como se inmiscuyeron en los tratos de la media noche,
El solitario joven que en la ventana acariciaba su cara
Contra el viento y sus brazos,
Mientras alguien por allí hacia del vicio,
Los cascabeles en los oídos,
Los aranceles en los motivos,
Sabiendo que lo único que hizo fue acercase
Para perderse;
Lentamente,
Uno al otro.

La música lejana a los bebedores,
Los labios lejanos de todo lo que se podría estar pensando,
Y algunos cuantos salvadores esperando en las esquinas
Para ver quien se acerca;
El espíritu corrompido por un quizás
Y los ojos jugueteando con los podrás,
Gusto en conocerte, esta silla es para ti;
Muy gastado, el suelo,
Con tanto paso.

Mucho espacio entre una idea y otra,
Mucha charla que no lleva a ninguna parte,
Ella dijo eres bueno para mi
Pero quiero que sepas, de una vez,
Que ya estoy pensando en abandonarte;
Lentamente,
La sangre helada,
En la garganta.

Y el baile de las mascaras y los sujetos y los jueces y los jueves,
Se han convertido en lunes y martes, con su pesada soltura,
El castigo de una mañana que se ha terminado,
De una esperanza que ahora es tristeza;
Pero no era más que una mentira,
Era una rima sin lograr
Trabada en la mente del amante;
Y las orejas tapadas, por las manos,
De quien es petulante.








-Musa Missoni-

¿Qué Has Hecho Esta Noche, Mi Dulce Patricia?




Castillos que se derrumban detrás de la calleja, antes de los días de lluvia,
El desprecio de la incertidumbre es el costo de los perdedores de su amor,
Como podría haber dinero en el fondo del pozo?
Seguramente ha sido gastado,
Seguramente esta debajo del vaso.

Miles de millares de millas de pavimento circundando el poder esperar,
Llenado agujeros en los bolsillos, ayuda al pobre niño hambriento,
Como seria que estabas por allí despidiéndote?
Seguramente se había acabado la carne pútrida,
Seguramente te cambiaras de máscara.

Como, Kafka, estuve días encerrado en la habitación,
Y ahora que dices que puedo salir, no lo hago,
Como quieres que conozca otro lugar?

Con el pulgar al aire, un saco de lona y una bolsa de pan,
Camino por la habitación pensando en toda la pornografía francesa regada por el suelo,
Como podrías haber vendido tu reino por estupideces?
Seguramente te han hablado al oído,
Seguramente has vuelto a enloquecer.

De los trozos de las palabras que siempre estuviste tragándote a la mitad
He logrado sobrevivir;
Hasta este punto puedo ver el escote y los ojos en la negrura,
Como podría, déjame decirte, soportar la inmensa levedad?
Seguramente has olvidado mi nombre,
Seguramente te has percatado de tu eterna amargura.









-Musa Missoni-

Repetición, Otra Vez.





Quizás fue el movimiento de las hojas secas con el aire
O tal vez el canto de los mirlos en la oscuridad,
Haciendo eco en las frías paredes de los locales cerrados,
El temblor de los huesos,
De las manos y los ojos;
Quizás es la nostalgia de ser el último día,
Algunas veces simplemente es el destino.

Quizás fueron los perros en la callejuela,
O tal vez la confusión de los recuerdos arremolinados,
Las extrañas sombras que se apartan lentamente,
Separándose por los motivos del hambre;
Quizás es la decadencia de los cuerpos,
Algunas veces simplemente es la tristeza moviéndose entre los pies.

Quizás es la manera en la que el tiempo se termina
O tal vez la manera en que la llave hace girar la perilla,
La luz de los automóviles errantes después de la fiesta,
La música colándose por los tímpanos;
Las maletas en la cajuela,
Quizás es la molestia e incomodidad,
Algunas veces simplemente se trata de la complicidad.

Quizás es la piel lozana desgastándose contra el ocaso
O tal vez la memoria perdiéndose por el deterioro,
Los puentes se derrumban al primer paso
Dudando sobre lo que no podría pasar,
El miedo de mirar y ser mirado;
Quizás es la ternura enfriándose,
Algunas veces simplemente es la rotura de la espalda.

Quizás son las puertas cerrándose
O tal vez las lluvias  en primavera destilándose,
Cayendo a las jaurías de los momentos desastrosos
Y los celos de la vendedora de rosas en la esquina,
De iris acaramelado y labios rojos;
Quizás se agota la oportunidad
Algunas veces la falta de fuerza de dar tres pasos atrás.

Quizás la gente habla demasiado
O tal vez la información es insuficiente,
La creencia pérdida de lo que ha sucedido
Mientras se mantiene la tutela de lo perdido,
Cuando se ha nacido al mismo tiempo,
Quizás son los motivos equivocados,
Algunas veces simplemente es lo vivido.






-Musa Missoni-

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