Archive for abril 2012

Polifónico




Que no puedes ver que estuve queriendo hacerlo
Pero ni siquiera estuve intentándolo, solo estaba tentando el suelo,
Para recostarme a mirar el cielo
De las cinco de la tarde,
Justo ese que alegremente
Parece cansado y no quiere moverse;
Y todo eso, es lo que hay.

Silencioso
Entre por la ventana
Para enseñarte unas cuantas trampas
Con las cartas de una mala mano,
Estuve como un niño
Tratando que me dieras
Unos cuantos caramelos, sentado en tus bonitas piernas;
Oscura la mirada
De un embriaguez que se parece a la mía,
La única diferencia entre lo que es y lo que fue
No la hace el desencanto,
Alguien como tú
Estuvo ofreciéndome joyas y pastillas,
Para cambiar mi modo de ver las cosas
Pero ya no es así
Ya no será así, otra vez,
Y esto que queda, es lo que hay.

 Estuve queriendo dormir a las tres de la madrugada
Cada vez sintiendo la mirada
De quien solo me mentía
Para estar dentro de mi pieza,
Y ahora que esta
Aquí a mi lado
No me queda más que sentirme
Todavía un poco más cansado.








-Musa Missoni-

Flotador




Hielo avanzando a través de las sabanas, esta mañana,
Palabras en francés errante en las paredes,
El frio colándose en la mente
Derramándose por las piernas y el vientre;
Flotando como un iceberg
De color negro en el cielo azul.

Imágenes crudas filtrándose en las retinas,
Ruidos aurales en las esquinas
Pretendiendo ser valientes,
Rompiendo el silencio
Que existe entre una idea y otra;
Flotando como un globo
Aerostático y fugaz;
En las calles, en lo que sabe a mar,
Sudor y sal.

Flotando como nube
En lo profundo del atardecer que se parece al amanecer,
Siguiendo la estación
De calores y lluvias sin control;
Flotando como humo
De cigarrillo barato del Eje Central,
Lentamente entrando en el cuerpo
Haciendo meya en cada pulmón.
















-Musa Missoni-

Candy




Ella se durmió esta mañana
Después de correr por la pradera,
Estuvo persiguiendo
Las cadenas que la tuvieron una vez,
Las atrapo con sus propias manos
Las trajo consigo,
Ella nos es muy peligrosa
Es justo como debería ser.

Probablemente al siguiente momento
Se le acabara la voz,
Apretara fuertemente los puños
Esperando por una pronta solución,
Estoy escuchándola quejarse
En la esquina de la habitación;
He estado pensando en su cuerpo
En lo débil de su alma.

Me acerco lentamente a su cabello
Que huele a fiera mansa,
Ella grita que debería quitarme
Los zapatos antes de saludarle;
Y yo le ofrezco los brazos
Para cuidarla de sus propias palabras,
Ella sabe que puedo darle mis ojos
Pero ella mejor ha tomado el corazón.









-Musa Missoni-

Dialogo Número 10, Escena 13.




No sé cuál es el alcance de la vista
Menciono la pretendiente al viento;
Hay demasiada confusión
Dentro de lo que se supone fui;
He bebido y he comido,
He estado en la sombra y en la luz,
No hay nada ahora
Que me pueda detener.

El hombre de la espalda rota
Entra en su habitación,
Habla con voz de muerto
Mira con ojos de cuervo;
Le toma por los hombros
Le suspira en un oído,
Le toma de la mano
Y le deja que la apriete con fuerza.

Todo lo que puedo tener en este momento
Te pertenece sin dudarlo,
Todo lo que puedo tener después
Seguramente caerá a tus pies,
La distancia entre nosotros
Es profunda como el océano,
Salado y  oscuro
Pretendiendo ser un agujero.








-Musa Missoni-

Single #4


Cara A

Por Sexta Ocasión.



Y si un día caminas por donde robe demasiadas mañanas,
No te sientas triste,
Ahora estoy en la frontera;
Recuerda que siempre pude escapar,
Recuerda que
Tú eres el único amor que conocí.

Mira a la luna cada noche,
Mira a Venus y Marte haciéndose los maliciosos,
Siente la noche adentrarse en tus cabellos,
A estos déjalos caer
Sobre la almohada que una vez ocupe.

Si te marchas con los pies cansados,
Los ojos vidriosos y casi perdidos,
Haz las cosas más fáciles así como las hacía yo para ti,
Tomate ese vaso de whisky
Y saluda al viento salir de tus pulmones.

Y si caminas por la calle en donde caí,
No sientas peso sobre los hombros
Ni en las pestañas,
Solo di hola
A quien te mire a la cara,
Solo da la espalda
A quien use palabras huecas,
Y si caminas por donde la última vez te vi,
Recuerda mi nombre
De la misma manera con la que suspiras los viernes
A las seis de la tarde.






Cara B

Soñé Contigo, Soñé En Abril.



Estuve queriendo tomar las riendas, cariño,
Antes de poder comprar algunas distracciones,
En medio de la noche
Bajo las sugerencias de algunas bajas pasiones:
Con la luna en los ojos y la pasión en la piel
Destruyéndome los labios contra cada pared.

Ayer lucias hermosa, cariño,
Brillando entre las nubes del mediodía,
Me rompiste los tímpanos
Con las palabras en acomodada melodía;
Supuse que antes de eso estarías por allí
Oliendo a océano; oliendo a pradera salvaje.

El invierno se asoma por la ventana, cariño,
Cierra la puerta, ponle siete candados;
He tratado de estarte diciendo que
No hay suficientes caminos andados;
Tú que puedes saber cariño
Dime cuanto es el precio que conoces,
Quisiera poder advertirte
Que perdidos llevamos tiempo los dos.













-Capuccino Mendoza-


Cara A (Versión Nashville) y B (Versión Memphis)

11:39 pm

Fotografía: Amamak.



Estuve dibujando un par de círculos, en cada una de las manos,
Quise esperar por tener un poco de calma
Para poder contigo hablar;
Dulce dama has llegado tarde; se ha enfriado el café,
Has enterrado a mi corazón
Y tú retrato con él:
Cariño mío sabes qué día es hoy?
Quizás mañana podríamos estar en Nashville desnudándonos sin intención.

Estuve cuatro meses en la celda
Por haber matado a un hombre  por sus zapatos,
El vestía elegantemente, más de lo que podría yo hacer,
Y después de bastante tiempo
Le he dicho a su madre,
Que él no era quien pensaba
Y que merecía lo que le paso,
Cariño mío dime qué puedo hacer?
Si después de todo ese muerto era yo.

Fatmé quiso decirme que estaba afuera de mi puerta,
En las celebraciones de la primavera,
Supo como entrar por la ventana,
Con sus ojos verdes y su piel árida como el desierto,
Ella bebió toda mi copa
Se me acerco lentamente,
Me dijo al oído
Sabes que quiero de tus cigarrillos,
Pero también sabes que quiero estar con él;
Cariño mío cuanto más tendrá que ser?
He estado atrapado siguiendo el mismo riel.

Trate de dejarte en la siguiente estación,
Para vernos la próxima semana,
Quería que vieras que tan bajo puedo caer,
Pero entonces escapaste de la fuga,
Comenzaste a perder el control,
Dejaste tus dulces sobre la mesa
Y los listones en tu cabello,
Cariño mío esta vez a dónde vas?
Que estado esperándote a bordo del maldito tren.

Hace unos años estaba por allí
Consiguiendo monedas del suelo,
Quería unos cuantos pasos
Para salir del bodegón;
Entonces aquel hombre de la amplia barba,
Me dio su número, una par de mentiras,
Un nuevo rostro y apellido,
Y una nueva crujía en donde dormir,
Cariño mío cuanto más puedo deber?
A sabiendas que ahora él es mi señor.

Estuve hablando con la mujer de los cabellos negros,
Ramera como mas se puede imaginar,
Ella decía necesitarme, tanto como a sus zapatos rojos,
Solo la estuve probando, solo para poder saber,
Ella conoce mis peores secretos
Ella sería capaz de crucificarme por una oportunidad,
Ella es justo como una mujer armada,
Ella ahora es justo como yo,
Ella ahora está satisfecha;
Cariño mío este podría ser realmente el final?
De mis días en los que puedo verme bien.

Ahora los círculos de mis manos se han extendido
Por todo el cuerpo,
Ellos son como medicina valiente
Que se adentra por la piel hasta el hueso,
Después de cuatro ginebras he encontrado la razón pura,
En las glándulas detrás de mi mente,
Y después de todo aquello
Sé que no había estado equivocado del todo
En ninguna de mis palabras;
Cariño mío sabes que es lo más cruel?
El darse cuenta de que se está por encima de los demás.

El ruido que entra por la ventana
No deja que mis sueños se despeguen,
Mezclados uno entre otro,
Como si fuera una luna de miel,
Orgiástica la oportunidad de encontrarte,
Entre tantos papeles y recibos sin pagar,
Dijiste que el demonio un día llegaría por mí
Pero yo lo busco sin saber donde se encuentra,
Cariño mío dime en donde estas esta noche?
Que necesito mirarte para que todo regrese a donde debe estar.

Los ríos que corren por debajo de la cama,
Se abalanzan sobre la puerta,
Están perfectamente estructurados, difíciles de penetrar,
Me he ahogado en distintas ocasiones
Como para querer seguir intentándolo,
La corriente es muy fuerte
Como dos rechazos seguidos, como dos amantes separados,
Cariño mío esto podría significar que:
Después de tanto tiempo solo estuve llorando por allí?

















-Capuccino Mendoza-

Asteroide (Con Mala Sintaxis)




Perdido en la comunicación, en la cotidianidad,
Muy asustado, muy aterrado,
En medio de todo;
Tristemente
Tan inmaduro como para poder decirlo,
Tan desesperado
En la cara oculta de la luna.

Escuche como el espejo decía mentiras
Solo para creérmelas yo,
Licor de cereza
Derramándose por el pecho,
Después de mucho
He encontrado la medida
De todas las cosas.

La mente lejos del cuerpo
Como la luna siendo satélite,
Estuve esperando por un buen
Asteroide
Que hiciera colisión,
Que se metiera al fondo del asunto,
En medio del universo
Solo está la gestión;
Tal vez mañana
Tal vez hoy.

Lentamente, suavemente,
Despacio por el infinito,
En la oscuridad,
Sé que se acerca
A hacerme pedazos,
A destrozarme.


















-Capuccino Mendoza-

Montreal





Te vi caminar lentamente por la calle número cuatro,
Con las luces de los automóviles en los ojos;
Estuve mirándote dudar en ir de regreso
A la oscura y fría noche.

Estuve intentando detenerte tomándote de un brazo,
Pero tu piel me quemo fuertemente;
Estuve llamándote a gritos desesperados
Llamándote en la oscura y fría noche.

Supiste que la puerta que te habían mencionado
Estaba hace tiempo cerrada,
Supiste que el suelo se movía súbitamente
Después de cada declaración,
No te preocupaste por evitar amar locamente
La necesidad de entrega;
Sin temor a equivocarte, sin nada que perder.

Estuve esperándote en la parada del autobús,
Allí en donde te conocí, la primera vez, comprado cigarrillos;
Ahora no tengo los suficientes cerillos
Para refugiarnos de la oscura y fría noche.

Y supiste que yo lo había tenido también,
Un buen rato en mi habitación
Arrodillado frente a mí, pidiendo clemencia,
En la oscura y fría noche.

Muy suavemente,
En la oscura y fría noche
Al igual que tú.

















-Capuccino Mendoza-

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