Murmullo

by SUZE




El mantel se ensucio en la cena
En los cielos de la madrugada,
Espere por las aguas de marzo
Pero se marcharon en diciembre,
Cada día es como el primero
Y desde entonces que terminó,
Tengo miedo de ver en el espejo
Y no ver a alguien,
Quise tener el paraíso
Siendo un pecador.

Estuve en la calle Bolívar
Con el gesto triste y cansado,
Viví como se suponía
Y supe lo que tenía que saber,
Rompí mi espalda contra el suelo
Y ahora me arrastro por allí,
Estuve en los valles eternos
Pero aquello jamás me sorprendió.

Las personas caminan
Sobre sus mismos pasos,
La dificultad de los tiempos
Es pretexto para sentarse,
Cuando pensé que lo había perdido todo
Descubrí que aun quedaba un poco más,
Fui a las alcantarillas a pintar los muros
Y trate de ser lo más discreto con el color.

Fui con la corriente
Y sus tiernas melodías,
Me dijeron que todo estaría mejor
Aún sin que ellos lo supieran,
Estuve bailando con una extraña;
Esta extraña fue lo que se supone jamás haría,
Éramos los buenos muchachos
Que estaban tomando el tiempo perdido de alguien más.

Dios me visito una noche
Y me invito un trago,
Cerré mis ojos y llore
Por las promesas que tenia para mi,
Las calles son de los auténticos
No hay porque quejarse si después de todo tu naciste allí,
Él me disparo el tercer día;
Cuando quise tener el paraíso
Siendo un pecador.

El aire se volvió filoso
A la altura de las nubes,
Me pidieron que me ajustara al ritmo del molino
Que me golpeaba en la cara,
Dime tú, amigo mío,
Cuanto se ha dicho a través del vino,
En las espaldas la conquista de lo prohibido,
Escúchame crujir los dientes
En la tempestad, en las inundaciones.

Estuve en la avenida 608
Caminando a las tres de la tarde,
Busque por el polvo del suelo
Que dejaron los zapatos de mi amante,
Ella se marcho en junio
Y seguramente se perdió en un martes,
Ella se llevo la carne del rostro
Y los brazos para remar en la noche.

Lentamente se apago la vela
Cuando paso el tren,
Su silbido fue el edén
Del sordo que escuchaba por primera vez,
Las vías se extienden hasta el horizonte
Más allá del amanecer,
Le siguieron toda la vida
Antes de darse cuenta que aquello termino.

Tuve la fuerza de un río
Y el ímpetu de una montaña,
Tuve al mundo en la palma de mi mano
Antes de dejarlo caer,
Tuve esa mirada que mataba,
Fui el asesino de lo que se rumoraba,
Tire todo por la borda
Antes de volverme un volcán.

Dormí en las calles
Sin poder soñar,
Cerré mis ojos por meses
Antes de que pudiera aprender a ver,
Aprendí trucos de los pordioseros,
Pero no soy uno de ellos, no madre mía, no más por favor,
Tengo los nombres pero no las direcciones,
Cuando quise tener el paraíso
Siendo un pecador.







-Nouvelle Cano-