19 de octubre de 2012

Torrente




Escuche, a las calles muertas haciéndose las interesadas,
Camine, por donde me dijeron que nunca fuera;
Pude saber que se había estado rumorando en los callejones
Cuando se supone nadie escucha.

Alguna vez, has dicho una mentira entre las sábanas?
O quizás, has hecho sufrir a las hienas de la pradera?
Tus palabras de niña, en busca del premio
Pueden dejarte callada.

Es una fiebre,
De nausea y aislamiento;
Esta manera de mirar
Es un tanto descuidada.

Escuche a los amantes entrar por la ventana,
Y también escuche, a las siluetas a mis espaldas;
Ellos dijeron que debería marcharme y dejarme hablando
Con la sombra de los juicios.

Diecisiete días
De escuchar el reloj caminar,
Catorce semanas
De lo que no interesa.

A veces, el silencio puede ser como un relámpago,
A veces, robo las palabras de quien se acerca;
Estabas allí con tu alma de fuego
Y tus blandas piernas.

Quizás fue en mayo
Cuando empecé a extrañarte,
Colgado de la ventana
En los torrentes de aire.

Dieciocho días, casi terminados
Y ni un solo aviso
Sobre el pago de la renta.














-Nouvelle Cano-

2 comentarios:

Naztaxia dijo...

Escuche a los amantes entrar por la ventana...
Ni una palabra mas!!

Martha C. dijo...

Me gusto el final. Es como un alboroto de sentimientos que al final no importan tanto porque no ponemos esa suficiente atención a pagar por donde dormimos, por ejemplo.

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