Ejecutor

by SUZE




Ven, siéntate aquí, que los juicios caen
En donde menos deberían,
Y ella me siguió,
Con la espalda encorvada y los brazos rotos,
A los espacios del tiempo, de los relojes de arena,
Y allí
Pude ver su cabello cayendo sobre los hombros delicados
Que tanto han de tener,
Pero ella dijo que quizás sería
Lo que después de todo tenía que merecer.

Yo, un tanto asustado
Arrime mi vaso lleno de aire,
Y ella se aseguro que la calle
Estuviera solitaria para poder beber
Del mismo viento
Que salía de los pulmones infectados  de tanta angustia,
Y justo allí el mundo se termino
Cayéndose sobre el océano,
Y elegantemente le ofrecí mis últimas palabras
Antes de perderla en la oscuridad de sus ojos.

Tú, después de la tormenta
Seguirás detrás de las cortinas,
Cuando los vendavales arrecien;
Pero yo estaré debajo de la cama
Con el polvo de los años
Entrando en la boca,
Y después ella se echo a llorar de tanto hablar,
Y cubrió sus labios
Para dejar de saber.

Su té de limón,
Se había convertido en sal, en sulfuro y ácido,
Y después, continúo:
No cariño, bestia danzante,
No puedes ayudarme los cielos son negros,
De gatos aullantes y vejaciones inmorales,
Y le dije que recogiera su pañuelo de la intemperie
Y cubrí su rostro con mi saco
Y llore junto a ella durante cuatro días.

Cuando los jueves se hicieron domingos,
En las horas en que los zapatos aprietan
Y los perros se acuestan,
Le deje allí sentada por un rato
Mientras salía por un cigarrillo,
Pero no regrese, ninguno de aquellos,
Porque mientras pregunte por su suerte
Ella no lo hizo por la mía.






-Nouvelle Cano-