20 de abril de 2012

Dialogo Número 10, Escena 13.




No sé cuál es el alcance de la vista
Menciono la pretendiente al viento;
Hay demasiada confusión
Dentro de lo que se supone fui;
He bebido y he comido,
He estado en la sombra y en la luz,
No hay nada ahora
Que me pueda detener.

El hombre de la espalda rota
Entra en su habitación,
Habla con voz de muerto
Mira con ojos de cuervo;
Le toma por los hombros
Le suspira en un oído,
Le toma de la mano
Y le deja que la apriete con fuerza.

Todo lo que puedo tener en este momento
Te pertenece sin dudarlo,
Todo lo que puedo tener después
Seguramente caerá a tus pies,
La distancia entre nosotros
Es profunda como el océano,
Salado y  oscuro
Pretendiendo ser un agujero.








-Musa Missoni-

4 comentarios:

Ave De Estinfalo dijo...

Hola!!!

Saludos, me gustó el final del poema, está como que... no se como pero me gusto xD

:D

Saludos, cuídate

Cecilia Lucero Gómez dijo...

Fenomenal y en efecto todo le pertenece....
Saludos de la Rosa Púrpura

Luján Fraix dijo...

Hola
Vengo de blog amigos.
Profundo poema que refleja la confusión del "yo" interno... Esa distancia entre dos que puede ser cercana y helada puede confundir aún más.

Precioso poema.
Me quedo por acá.

lujanfraix.blogspot.com

Te dejo esta dirección porque tengo varios blogs pero en éste escribo todos los días y comparto con mis amigos la vida.

Cariños

Míkel F. Deltoya dijo...

La musicalidad y temática me recuerda un poco a Lorca, el poema es bueno.
Saludos y letras

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