02:50 am

by SUZE




Suavemente me deslice por la madrugada, cuando esta se ahogaba con su respiración,
Por la fluidez de los momentos oscuros que me recuerdan a mí,
Estuve hablando todo el tiempo con alguien que no me escucha,
Pero que siempre está allí;
Todas mis amantes estuvieron riéndose en alguna parte,
Los días pasados ahora se postergan y parecen el mañana;
Dime, amigo mío, que ha sido de nosotros los melancólicos olvidados,
Que ahora no tienen nada porque pelear ni nada que perder.

Estuve de regreso en la habitación oscura, en la ventana mirando hacia el cielo,
Los perros callejeros acurrucándose en los pretextos para no dormir,
Lentamente me tire en el suelo, frio pero párvulo con mis palabras,
Acerca de esa mujer que es tan profunda como el océano,
Y todos los reproches de las horas que se hicieron siglos,
Se arremolinan en la mente cansada de tanto pensar,
El sentimiento se ahoga dentro una razón preconcebida;
Que ahora no tiene que ganar ni nada que perder,
Que simplemente se trata de justificar;
Que no se trata de miedo, ni de lo que se puede evitar.

















-Capuccino Mendoza-