1 de febrero de 2012

21 de Enero, 01:55


Fotografía: Amamak



Bebimos toda la noche
Cayendo despacio en el suelo,
Reímos de todo lo que nos ha sucedido,
Difícilmente podría decirte
Tu nombre en este momento;
Fuimos
A la avenida a apedrear automóviles
Y fundamos un templo
Basados en nuestra propia historia,
Destellos de nuestros ojos perdidos
Se veían por todo el callejón;
Fuimos a tu casa
Para hablar acerca de nuestras almas,
No hay errores en nuestras palabras
Y los cigarrillos ahora son ceniza
Porque lentamente no encontramos.

Llego la mañana
Y nos contamos nuestros sueños,
Extraños que ahora
Desconocían universos igualmente extraños,
Y nos levantamos para caminar a la ventana;
Y allí afuera
Estaba la desesperación
La ansiedad por vivir
Y todo lo que se supone que haremos,
Pero regresamos a la cama
Para nunca salir,
Y debajo de las sabanas hicimos un trato
Estructuralmente perfecto,
Sonreíste y yo también
Y volvimos a dormir
Porque después de todo
Nos habíamos encontrado.








-Capuccino Mendoza-

2 comentarios:

Aloe dijo...

Hola vagabundo.

buen trato ese que se firma sin tinta, suelen ser los mejores, aunque llegado su momento ...aún así, merece la pena vivirlo.

Un abrazo.

Aloe.

Míkel F. Deltoya dijo...

Esos contratos son los mejores, firmarlos no necesita formalidades... y lo mejor es que no hay letras chiquitas.