Archive for octubre 2011

Alta Tensión




He quedado sordo un instante,
Silencios atronadores detrás de la puerta,
Solo me he tomado un instante
Para alejarme del mundo,
Vamos a desaparecer
Como viento que sucede,
No quieras abrir los ojos
Porque no sabes que podrás ver,
Las paredes derraman agua
Sucia y mortecina tempestad,
No hay de que molestarse, preocuparse o sublimarse,
Este lugar nunca me ha pertenecido,
Antes de hoy era una sombra
Una mancha de tinta en el oleo de un paisaje,
Hoy soy la cara del artista
Derrumbándose en su habitación.

Me has seguido hasta aquí
Solo para asegurarte que no me he vencido,
Las agujas del reloj
Se han detenido a las cuatro cincuenta,
He tenido visiones de angustia
Pretendiendo engañarme,
Suavemente he escuchado como es que me reclamas
Nunca haberte evitado,
Porque has venido por mi?
Yo soy el siguiente paso,
Nadie puede asegurarte que no soy hielo delgado,
Todos rumoran que convendría
Encerrarnos
Para alejarnos de aquí
De Aquí
Y dar vueltas
Y vueltas.

Nada encaja como debería,
Al torrente sanguíneo un poco de felicidad,
Solo déjame olvidar
Que no hay pasado y no hay nada que esperar,
Naturalmente es mentira
Naturalmente es egoísta,
Desearía no saber tu nombre
Desearía no saber tus apellidos,
No siento la espalda
Ni las puntas de los dedos,
Muy despacio
Cierra la puerta.







-Victoria Rivera Deville-

Madrugada y Angustia.




Desperté

Tembloroso,

Agua
En los ojos,

Costillas
Hundiéndose lentamente,

Las manos
Sudadas y frías,

Noche maldita,

En la que nada de lo que suceda
Será predestinado,

Estoy tratando de respirar;

Más despacio.


El sonido
De la lluvia,

Entran por la puerta
Los relámpagos
Y la peste,

No sé que está sucediendo
En el piso de abajo,

El suelo se cimbra
De tal manera
Que perezco y parezco

Endemoniado.

Alguien
De bella voz
Me ha hablado,

La luz que se encontraba aquí
Se ha ido de mí

No hay velas
Ni cerillos valientes,

Solo puedo sollozar
No conozco a la sombra detrás de mí
No puedo sentir mis dedos,

No puedo y no quiero estar aquí,

La garganta se comienza a cerrar,

Hace demasiado calor,
Hace demasiado temor,

Ya no reconozco mi rostro,

Soy ajeno de mí,

Los ojos cerrados y aun puedo ver
Que no soy quien creía ser
No lo soy
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
No
Lo soy
No
Lo
Soy
No
No
No
No
No
No
No
No
Lo
Soy.


Por quien has venido?


Por quien has venido?


Porque has venido?




-Victoria Rivera Deville-

Policromático




Y dices que has llorado por mí
Vastedades que nadie nunca podría beber,
Lentamente por cada una de tus mejillas
Derramándose todo el dolor supuesto de una mala conversación,
Sabes que no sería capaz de dispararte ni de intentar mentirte
Sabes que hay millones de palabras que nunca podría pronunciarte,
La gente nos observa todo el tiempo
Gastar las suelas de nuestros zapatos,
Ocultos detrás de las paredes
Observan cómo es que hemos amado cosas ajenas,
Y nos vieron ayer
Transgrediendo la ternura de la noche
Pero en realidad
Lo único que hacíamos era morir un poco más
O acaso miento, dulce señorita?
Torpemente
Habíamos tomado tiempo prestado,
Flotando en el aire para cualquiera,
Tristemente
El viento salvaje nos ha arrancado los brazos
Y arrebato
La carne de entre los pulmones.

No hemos sido afortunados
Ni siquiera habíamos tenido algo que fuese nuestro,
Las sorpresas del destino no son para nosotros
Porque lo hemos desafiando por muchos días,
Es largo el camino
Que lleva al cruce
En donde el demonio hace buenos tratos,
Y estando frente a él te aseguro
Que escaparías de mí sin dudarlo,
Camine por el lado salvaje
De tus decisiones
Trepidantes,
Hable acerca de lo difícil que es imaginarse
A uno mismo dentro de un ataúd,
Y tú dibujaste tormentas
En el frágil lienzo del cielo
Esperando obtener un poco de seguridad
En un bunker,
Torpemente
He dejado flores en la puerta
Que se que no es la de tu habitación,
Tristemente
He estado en el paraíso
Sin nunca haber conocido el rostro de la virtud.

Dejaste tu abrigo a propósito en mi casa
Para que viera que no estás apartada,
Apagaste las luces
Y cambiaste las bombillas por golosinas robadas de algún bar,
Ahora pretendes caer
En mis brazos
Agobiada por las obviedades que nos aquejan,
Mientras sabes que es bueno
Dejarse llevar
Por la corriente
Sin tocar el fondo,
He entendido que las ceremonias de renuncia no son para mí,
He dejado de lado la corona del rey
Que ha decidido escindirle la cabeza a toda su corte,
Despacio háblame
Que tengo miedo del fuego
Los libros sagrados sangran
En cada una de sus hojas
Terminando por aniquilarnos,
Torpemente
Hemos cargado con apelativos falsos
Pretendiendo tener la razón,
Tristemente
Le hemos mentido a cualquiera que se nos cruza
Solo para asegurar que así seremos más cercanos cada vez.

Ya no puedo sentirte
Al tocar esa piel mansa que parece estar dormida todo el tiempo,
Cada vez que acaricio tus cara con mis ojos
Siento como es que se derrumba alguna construcción,
Bajemos las escaleras
Volvamos a subirlas,
Nunca hay que quedarnos quietos,
Nombremos a cada una de las estrellas
Con los anonimatos que siempre usamos;
La gloria de un buen trago,
Se agota una vez este llega al estomago,
Escúpeme en la cara
Desafía el límite que te he puesto,
No importa con quien más salgas
Siempre y cuando no me lo digas
Porque sabes que yo no hago eso contigo
Para no andar ofreciendo disculpas;
Torpemente
Hemos pensado que estamos juntos
Cuando en realidad solo estamos uno al lado del otro,
Tristemente
El corazón se ha anquilosado
A sabiendas de que el viento se lo ha llevado antes de hoy.





-Castor Canalla-

Sin Título XIX




De la espesa niebla
Que baja del cielo,
Los ojos
Que son de ti
Desean que algo aquí
Logre verse;
La demencia de la noche
Me recuerda
En esos ojos
Tan de ti,
Escuchas fantasmas
Que siguen cada uno de tus pasos,
Cercanos
Detrás,
Escaparías
Si te dieran la oportunidad?
Esta es quizás tu oportunidad
Para ser devorada
Por las nubes
Y cielos lejanos,
Tan profundos
Como el universo,
Extraño
E infinito.

Cada vez que parpadeas
Has escapado
Sin saber;
Hasta hoy
Has dormido
Por semanas
Dispersándote
En todo.








-Victoria Rivera Deville-

Habla Dulce Noche




Viento,
Espíritu descarnado que roba cada suspiro expelido,
Flores del lenguaje callado que solo suponen,
Imaginan,
Suponen.

Labios rojos,
Seduciendo los ojos del transeúnte pillado por la curiosidad,
Abriéndose para dejar salir un poco de humo,
Incendios,
Del alma.

No hay nadie,
Escuchando.

Despacio,
El agua cae del cielo estallando en cristales opacos,
Como si los ángeles dejaran caer cada uno de sus dientes,
Colmillos,
Que duelen.

No hay nadie,
Viendo.








-Victoria Rivera DeVille-

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