Archive for septiembre 2011

Ilegal





Solo
Tomaste tus manos,
Las ocultaste tras tu espalda,
Olvidaste mi nombre,
Dejaste todo de lado,
Tristes canciones desapareciendo,
En el cobijo de la oscuridad,
Antes de hoy,
No había nada,
Cada minuto de penumbra
Es penuria acrecentada,
No me preguntes qué hora es,
Que seguramente
No hay una específica,
Y no hay lugar
No hay nada que nos pertenezca;
No hay nada que sea nuestro.

Ya nadie brinda por mí,
Nadie sabe que estoy perdido,
Solo tú conoces mis apelativos,
Sentirse extraño estando en casa
Extranjero de su propia patria
Mientras cierras los ojos
Y a tientas disparas tu arma,
No falles cariño
Que cualquiera puede hablar,
No dejes rastro de nada ni nadie,
Tan lejana la añoranza de entrega
El interés de un aniquilamiento
Solo para desencarnar al alma,
Y olvidarse,
Olvidarse,
Y relegarse.

Tumbados en cualquier parte
Esperando por el viento
Que explique todos los misterios,
No hay pasado
Porque ni siquiera hay futuro,
Tumbados en alguna parte,
Obteniendo un poco de certeza,
Pero es mejor
Que me dejes aquí,
Aquí estuve cuando me encontraste,
Sabes que tu
Estabas antes de pie,
Sabes que tu
No perteneces aquí;
Sabes que yo
Nunca estuve allí.









-Victoria Rivera Deville-

40 Días.


Fotografía: Niña Incubus en A Contraluz.



Deje todo de lado
Imaginantes destellos de amor
Subiendo por la pared;
Siempre hacia arriba,
Desee soñar
Más temprano que ayer
Para no quedarme aquí;
Esperando por la mañana
Esperando por la añoranza:
Quizás he muerto
Hace cuarenta días
He intentado hablarte
Pero no respondes;
Tomaste el control
Dijiste una mentira
Caí en ella
Sabías que lo haría
Me dejaste pensando
En lo complicado que es tenerte
Pero entonces supe
Que no eras mía
Eras del universo
Más vieja que la noche
Más joven que la luna;
Me gusta tu voz
Quieta y salvaje
Diciendo la verdad.

Me encontré desnudo
De pie en la ventana
En un cuarto piso
Mirando hacia el suelo,
El siempre cercano suelo;
Quizás he estado solo
Por cuarenta días
He intentado comunicarme
Con mi alma,
Pero no me habla
Me da la espalda
Dice palabras perezosas
Cosas que ni ella podía saber
Le veo alejarse
Brincando montañas
Susurrándoles secretos
Acerca de ti
Y tú no puedes ver
Que tengo los pies rotos
Y el techo se me cae encima
Despacio y cruel,
Como aquella voz tuya
Diciendo la verdad.









-Victoria Rivera Deville-

Cenizas





A Karen, Je t'aime de tout mon coeur


Camine
Entre sueños de melancolía,
Nostalgia
Extravagante necesidad,
Los pies cansados
De tantas brasas ardientes;
Derritiendo los huesos.

Dije
Que alguien me esperaba,
Escuche
Falacias mundanas,
Duro como una roca
Estrellándose contra el rostro,
Deshaciendo la carne.

Estoy en llamas,
En medio del salón,
Una canción más,
Un vals tranquilo.

Tuve
Montañas en la palma de mi mano,
Bebí
El rocío de la mañana,
Me sacie de todo aquello
Que me otorgaron,
Gaste cada uno de mis zapatos.

Estoy en llamas,
Mirando el reloj,
Es demasiado tarde
Como para que sea temprano.

Neblina
Silenciosa y misteriosa,
Estallidos
Destruyendo la habitación,
Me he traicionado
Sin dudarlo;
Como desearía
Encantamientos silenciosos,
Estoy en llamas
Protegiéndote de los incendios.

Sabes que sería polvo
Llenando tu mejillas
Solo si lo pidieras.









-Victoria Rivera Deville-

Ximena





Escuche en la radio,
Ruido blanco tan quieto como un pedazo de luna,
En la tierra desierta;
De horrores y sensaciones poco gratas,
Y Ximena se acerco a mí
Como una lluvia de fuego,
Tomo mi mano y la puso en su frente,
Me abrazo por la cintura y dejo caer su cuerpo,
Y el ruido aquel ahora no era solo eso
Era la triste memoria de un anciano que se dejaba caer;
Y Ximena decía que sería siempre mi amante,
Bajo las estrellas,
Conspiradoras,
Que no caben en mi mente.

En la vacía taza de café
Se gesta una nueva oportunidad,
Los secretos de las nubes
Se reflejaban en la comisura de su boca,
Y nunca había vigilado tanto tiempo aquellos ojos traviesos,
Nunca parpadeaban
Solo sabían brillar,
De un negro intenso como la cumbre de la noche,
Tan profundos y misteriosos como lo es una mujer,
Y ella sabía que era así;
El fantasma de aquella taza de café,
Ha muerto y no queda ningún hueso de él;
Y Ximena
En mis visiones
De media noche;
Robándose mi almohada.

Como un perro perdido
La memoria sabe como regresar,
Recuerdos y fotografías,
Llenas de peligrosa miseria,
Rompo cada una de ellas
Que muestran un rostro que no es el mío,
Y Ximena camino despacio,
Por el suelo sucio,
Se acerco a mí
Y en la pared escribió mi nombre,
Me dijo; no debes preocuparte
No es nada difícil de explicar,
Dame tus manos
Enciende una llama
Y déjalo todo pasar.

Dentro de una vasija,
Ella guarda infinitas maneras de enamorar,
Su voz seca como el whisky,
Sus mejillas salvajes como un intempestivo mar,
Tan cruel y capaz de hacer temer a cualquier santo o demonio,
Mientras sonríe,
Justo como debería ser un ángel,
Sin nunca tener la necesidad de ponerse de rodillas,
Y que un solo golpe
Rompa las costillas y con ellas el corazón,
Ximena no puede explicar
De cual flor nació,
Su lealtad
No es conmigo,
Es con el cielo azul.

Hable despacio por la ventana,
Pidiendo un poco de aire para poder volar,
Y ella se colgó de mi cuello
Lo suficiente como para anclarme a la tierra,
Y dijo que porque le haría algo como aquello aun después de lo que yo le dije a ella cuando intentaba que uniéramos el alma,
Le dije que no bromeara,
Su corazón siempre había estado ocupado,
Y que solo estaba tratando de flotar
En un madero, resto de su naufragio,
Y que si yo mentía no debería soltarme nunca más,
Y que estaría para siempre con ella
Y sus pies blancos como el loto,
Ahora floto por todas partes,
Mientras ella se ha quedado llorando,
Con heridas
Antiguas,
De vidas pasadas.







-Victoria Rivera Deville -

Nicotina.



Viajando por toda la ciudad, bailando un poco el bop y quejándose de lo complicado que resulta encontrar a alguien con quien compartir el espíritu, he descubierto que el día de hoy me duele la cabeza y quizás un poco el alma; estos últimos momentos me descubro pensando que estoy en el lugar equivocado, no hay nadie a quien reconocerle la cara, ni que reconozcan mi cara, todos por aquí saben mi nombre, el domicilio de mi amante y lo difícil que ha sido tratar de ocultarla, quiero regresar, quiero regresar, quiero estar recostado boca abajo sintiendo como es que poco aire ilumina mis pensamientos, que siempre se escapan, siempre se escapan. Nicotina recorriendo las venas, dame otra oportunidad para recapacitar, para tomar valor, para perderme de nuevo en laberintos de imágenes en las que todo lo que no merezco me hace querer nunca despertar.

Camine por las locas penurias con las que nadie nunca jamás podría haber lidiado, vencí a reyes, cargo con muertos y cave pozos, y eso no importa, a nadie le importa, porque por ninguna razón eso me ha hecho lo suficientemente apreciable por un corazón piadoso que se atreva a decirme que estoy equivocado, nadie es para mí, nadie está conmigo, y la noches otra vez se están volviendo demasiado largas, así que porque esforzarse, porque pelear, porque demostrarme que lo que ahora tengo es lo que estaba buscando. Nicotina recorriendo las venas, llévame de regreso hasta el fondo de la habitación, enséñame que hay alguien llamando a la puerta, y que seguramente no trae deudas solo un poco mas de agua.








-Victoria Rivera Deville-

Repitiéndose


Fotografia: Anna Rouge en Secuencias imperfectas sin propósito.


Escuche,
Lentitud,
En las nubes,
En el viento,
Seguí
Caminando
Por la acera
Por la tierra,
Tarde ahora;
Siento como es que el corazón se derrumba,
Percibo una tristeza en mi cuerpo que derrumba,
Y el ruido
De la tarde,
En la estación del metro
En las palabras de los ángeles
Que bebían veneno,
No sé de qué ahora, cariño, estás hablando,
Y no se cual es la manera en la que se debe de atender.

Hoy no soñé contigo,
No sentí necesidad de pensar en ti,
No hay nadie por quien sentir,
Solo luces de gotas de lluvia,
Humedeciendo las plantas de los pies,
Las mejillas y las rodillas,
En el pavimento gris,
En la piel mortecina de la madrugada,
Cada día después de ayer,
Se repite constantemente,
No tengo cara para tenerte
No puedo tenerte sino hasta mañana;
Y eso, 
Ya paso.

No digas nada, 


No digas nada, 


No digas nada, 


No digas nada.












Te veo venir.






-Victoria Rivera Deville-

Mucho Antes.





A Karen, ti voglio con tutto il mio Cuore.


Estrellas embriagadas
Caminando por la incertidumbre de la noche,
Háblame al oído
Que no escucho esa boca tuya,
No dejes al viento
Acariciar las mejillas,
No pienses en nada
Que no sea de ti.

No des pasos errados
En este suelo de cristales,
Aléjate de las montañas
Que podrían derrumbarse;
Solo porque lo sientas
No significa que esté ahí,
No porque yo lo diga
Nadie lo habría dicho antes.

Mucho antes.

He estado pensando
Profundamente
Hasta sangrarme
La mente,
Acaso
Nadie
Te
Dijo,
Nadie
Te
Dijo
Que
Me enviaron por ti.

Dame tus brazos,
Tus manos
Tus piernas
Tu torso y tu cabeza,
No me preguntes
Hacia dónde vamos,
No quieres saber,
Solo espera
A que la tormenta pase.





- Victoria Rivera Deville -

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