Archive for enero 2011

Esta Vez. (23/04/10 y 23/05/10)

Otoño a mis pies.
Fotografía: Rouge en SilencioSexy.com

Esta vez,

Si la luna se quebrara;

Sobre mí,

No sabría que decir,

A la mañana siguiente,

Esta vez,

Otra vez,

Si la luna se decidiera;

A robarme,

A mí,

Y me llevara a su palacio,

Esta vez,

Soy yo,

No sabría que hacer;

Si todo se iluminara,

Esta vez,

Otra vez.









- Johnny Dylan & the Nashville Motherfolkers -

Tus Promesas Se Convertirán En Deudas. (18/01/11)

Tus promesas se convertiran en deudas.
Dibujo: EKO. Derechos del autor.

El agua se derramo,
Sobre mis manos,
Cuando me encontraba enfrentando a la pared;
Ella decía que ya era tiempo,
De dejarle solitaria,
Y que fuera a buscarte a cualquier parte,
Pero quise moverme,
Y de nuevo tropecé,
Estrellándome en contra del suelo lleno de piel,
La cual decidí arrancarme,
Para que no me puedas reconocer,
Cuando tus promesas se conviertan en deudas.

El cielo se nublo,
La tarde de ayer,
Misteriosamente después del amanecer;
Es difícil pensar que hacer,
Saber si se va o viene,
Saber si quizás hoy lo podrías admitir,
Doy tumbos por la calle,
Pensando que sería mejor alejarme de ti,
Pero de nuevo estas aquí,
Y quizás lo intentaría;
Cuando tus promesas se conviertan en deudas.

El espejo se empaño,
Con el aliento de la noche,
La cual ha entrado descaradamente en mi cara,
Sin ninguna invitación,
Ha traído a la angustia,
Que se ha instalado en mi parte del sillón,
Platican acerca de mujeres,
De cómo es que cada una de ellas se vuelve un tiburón,
Pero se encuentran ebrios,
Como algún día me mantendré,
Cuando tus promesas se conviertan en deudas.

El teléfono no deja de sonar,
Cada vez más rápido,
Y he olvidado cómo se levanta la bocina,
Lleva bastante tiempo gritando,
Que quizás debería salir corriendo,
Y que debería hurtarte sin preguntarte,
Para llevarte a la montaña,
Para matarte y olvidarte,
Para que tú hagas exactamente lo mismo conmigo, otra vez,
Porque no podría empeorar,
No podría imaginarlo,
Cuando tus promesas se conviertan en deudas.

El placer me abandono,
En el camino a la cantina,
En donde dije que te había visto la primera vez,
Y se aleja de mí,
Figurándote con un arma,
Con un cuchillo y con una lista de exigencias,
Pero se equivoca esta vez,
He decidido que es tu turno de quedarte frente a la pared,
Porque mi valor se agoto,
La paciencia se termino;
Y mis promesas se convertirán en deudas.



- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

Jolene #13 (15/01/11)

motion sickness meets "i'll never be a proper housewife"
Fotografia: Rouge en SilencioSexy.com

Perdí mis llaves,
En la alcantarilla,
Cuando me arrastraba,
Hacia tu puerta,
Hacia el amanecer de tus mejillas,
Y había esperado por no encontrarlas,
Para ver si abrías,
Para ver si, quizás, tú me esperabas a mí.

Perdí las esquirlas,
Que desencarne de mi espalda,
Cuando me acercaba a la ventana,
A ver la noche,
A la mañana durmiente,
Pero me he quedado amodorrado,
Me he quedado de pie ante el viento frio,
Y había esperado por obtener un cigarrillo,
Para sacar mí más profunda pena,
Para escribir una triste alabanza a tu Dios.

Perdí mis zapatos,
Detrás de la puerta,
Cuando me ocultaba de la pereza,
De estos últimos días,
En los que he necesitado anestesia,
En los que he anestesiado a la necesidad,
Y habré fallado en mis vicios,
Para ver si volvías,
Para ver si, quizás, jugabas conmigo.






- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

De Alambres De Púas y Ganado Malcriado Dentro Del Departamento. (08/01/11)


Detrás de aquella vieja puerta,
Se encuentra mi aun más viejo rifle,
Empolvándose y oxidándose,
Sin oportunidad de salir,
Y es que me has pedido que lo guarde,
No lo necesito más,
He matado los suficientes hombres,
Como para hacer de este un mundo para los dos.

El tiempo se alienta,
Con momentos de lentitud,
Durante el cual he visitado otras calles,
Para saber por dónde escapar,
Cuando decidas que ha sido suficiente,
De soportar mis injurias,
Pero dices que no me preocupe,
Porque eso nunca sucederá.

Últimamente me desespero,
Porque no puedo dormir,
Me encuentro pensando en cómo hacer que nunca te vayas,
Sin tener que ocultarte tras aquella vieja puerta,
Sin tener que vendarte los ojos,
Pero disparas primero,
Y espero verte pronto,
Para seguir dando vueltas colina abajo,
Para seguir soñando con tus pies,
Limpios de cualquier dolor.









- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

Uno De Tantos. (08/01/11)


Dijiste que nunca volvería a caer,
Detrás de tus pasos que están a una distancia considerable,
Pero no recuerdo que regresarías por mí,
A limpiarme la cara y a sacarme de aquí,
He visto como te arrepientes,
Como es que no duermes cada noche,
Pero algún día, uno de tantos,
Ambos seremos liberados.

Supusiste que no necesitabas protección,
Para la temeridad de este mundo cambiante,
Pero ahora ya no tienes reflejo,
En el gran espejo de tu oscura habitación,
Entonces porque no vienes a verme?
En cualquier oportunidad de escape,
Pero algún día, uno de tantos,
Nos habremos olvidado.

Ahora caminas solitaria de regreso a casa,
Pensando en todo el tiempo malgastado,
Y te reprochas el no haberte dado cuenta,
Que las lágrimas nunca solucionan nada,
Pero como podrías saber la respuesta?
A la pregunta que nunca te hiciste,
Pero algún día, uno de tantos,
Estaremos en el mismo momento.

Pero algún día,
Uno de tantos,
Te habrás relegado de todo.




- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

De La Piel Y De Los Cigarrillos. (03/01/10)

El es DIOS

Desperté aturdido esta mañana,
Como atrapado dentro de un frasco de perenne necesidad,
Con piedras en vez de piernas me encamine a la ventana,
Tan solo para asegurarme de que el mundo sigue allí,
Rumiando y caminando despacio,
Siempre hacia adelante.

De aves muertas ya me he cansado,
Cayendo desde arriba, desde el cielo,
Qué clase de suerte es esa!
Se te otorgan las alas pero el cielo te desprecia,
Y pienso en todo aquello que me ha hecho sentir celoso,
Así que si mañana me dieran unas alas,
Caería con tal gusto,
Muerto pero sin haber desperdiciado la oportunidad.

Nadie me ha dicho que ya esta anocheciendo de nuevo,
Y que a las nueve con diez siempre me acuerdo de ti,
Cariño ya no queda mucho por esperar,
Que cada vez estoy más cerca del suelo,
Para arrástrame de nuevo hasta tu puerta,
Desafiando infames mentiras piadosas,
Que torturan situaciones peligrosas,
Solo para compartir un poco de su dolor.

Siento como mi cuerpo se tensa con cada parpadeo,
Cada lapso de infinita brevedad,
Que me recuerdan que difícil es poder dormir con este frio que cala la memoria,
De la piel y de los cigarrillos,
Que hacen bromas estúpidas acerca de mi salud,
Que carajos pueden creer que hacen?
Si los muertos son ellos,
Espíritus de humo que viven dentro de mí,
Y que una vez afuera son el aire de salvación,
De un insomnio recurrente.

Pocos logran superar la angustia, la perra incertidumbre,
Que dice que nunca nacimos para ser soldados de nadie,
Más que de la certera suerte,
Por eso ya no le creo, ha dejado de ser mi amiga,
Me ha tomado el pelo en innumerables ocasiones,
Tantas que he dejado de contarlas,
Y me dice que algún día me arrepentiré,
Pero una vez más; está mintiendo.

Me pierdo en un sueño, aun aturdido y más cansado que antes,
Pensando en que mañana será peor la dolencia,
La maquetación de un plan que nunca llevare a cabo,
Porque cada día se me agota mas la paciencia,
Y he dejado de pensar que en alguno de ellos estarás de regreso,
Pero dices que eso no es cierto y que apenas voy despertando,
Del sueño en el que tu nunca estuviste y que nunca pude superar.




- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

Demasiada Interferencia. (01/01/11)

Handsovertheearth
Fotografia: Tangerine Memory

Si no es para ti,
No oses decir que tu tiempo se acabo,
Que quizás erraste de oportunidad,
Porque muy a pesar de todo,
No era para ti.

Y el fin del mundo se acerca,
Dando señales de próxima salvación,
A hurtadillas entras en tu alcoba,
Evitando despertarte de la ilusión,
Que seguramente te hará sentir mejor.

Plasmado en la pared,
Se encuentra el último pago de la luz,
Esperando a que te acuerdes de él,
Para terminar tanta oscuridad,
Plasmada en la pared.

Escuchas voces que te piden una moneda,
Para tomar el último autobús,
Pero evitas sentir pena,
Así que no les prestas atención,
A las voces que de ti se acuerdan.

Mañana cuando despiertes oliendo a rocío,
Dirás que no pudiste escuchar nada,
Entre cientos de nubes sollozantes,
Alejándose de tus manos tiernas,
En guerras sin tregua alguna.

Si no es para ti,
La ocasión de salir de aquí,
Dejando todo el dolor,
Debajo de la cama,
Que no era para ti.




- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -

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