Jolene #113.

by SUZE


He gastado esta noche,
Intentando ordenar unas cuantas palabras,
Que se comportan extrañas después de unos cuantos tragos,
Y Jolene se divierte con mi impaciencia,
Ella dice que sería mejor un poco de somnolencia,
En esta habitación que se queda sin luz,
Con música suave de fondo y sin nada que perder,
Y Jolene recuerda cuanto tiempo ha pasado,
Desde entonces y ahora,
Que no es suficiente como para morir.

Esta dulce dama me ha dicho que necesita un cigarro,
Y que todas las demás chicas pueden irse olvidando de mi nombre,
Porque ella ha suspirado,
Teniendo el suficiente cuidado para que nadie más lo escuche,
Y le digo Jo todo está bien no hay por qué preocuparse,
Todo lo que ves es lo que hay,
Así que no te preocupes porque ya no hay nadie aquí,
Y ella corta la electricidad,
Dejando en las sombras a los rostros,
A ciegas de la madrugada,
Y de todo lo consecuente.

Como un niño perdido y peligroso,
Ha tomado seriamente las amenazas,
De los fantasmas de miseria que se acercan cautelosamente,
Y les dice mi mote alegando que solo ella puede tocarme,
Y toma un cuchillo y se prepara para escapar,
Pero tropieza y empieza a gimotear,
Lamentándose contra el muro,
Y los fantasmas no pueden explicar tal acción,
Y se marchan cabizbajos,
Con el corazón roto.

Jolene guarda su corazón bajo miles de llaves,
Que se encuentran en los ecos de sus pasos,
A la espera de un quizás,
Y yo sé cómo es que se abre cada candado,
Para hacer que ella sonría,
Jolene se congela,
En la cascada que va hacia la vereda,
Se arrodilla y bebe agua,
Para después saltar al vacío de un solo pie,
Y sé que está segura,
Solo está volando,
Bajo los cielos que le he regalado,
En estas noches de poca heroína.

El último lugar solitario,
Se haya ocupado por una serie de eventos aleatorios,
En los que simulamos ser vividores,
Llevándose lo mejor de cada quien,
Y ella dice que ha hecho todo lo posible para mantenerse siempre junto a mí aunque me encuentre durmiendo o viajando por alguna parte,
Y le digo que no se preocupe,
Que nada lograra separarme de sus ojos claros,
De lo profundo de sus manos,
De lo caminado de sus pies,
De la fortaleza mansa de su boca,
De sus cabellos de sirena ebria,
Y de su lenguaje digno de cualquier francés,
Y ella llora lentamente sobre los huesos de nuestros pasados,
En esta noche en que Jolene,
Me ha hecho recordar que el mañana ya es hoy.






- Nasty Bill -