De La Piel Y De Los Cigarrillos. (03/01/10)

by SUZE

El es DIOS

Desperté aturdido esta mañana,
Como atrapado dentro de un frasco de perenne necesidad,
Con piedras en vez de piernas me encamine a la ventana,
Tan solo para asegurarme de que el mundo sigue allí,
Rumiando y caminando despacio,
Siempre hacia adelante.

De aves muertas ya me he cansado,
Cayendo desde arriba, desde el cielo,
Qué clase de suerte es esa!
Se te otorgan las alas pero el cielo te desprecia,
Y pienso en todo aquello que me ha hecho sentir celoso,
Así que si mañana me dieran unas alas,
Caería con tal gusto,
Muerto pero sin haber desperdiciado la oportunidad.

Nadie me ha dicho que ya esta anocheciendo de nuevo,
Y que a las nueve con diez siempre me acuerdo de ti,
Cariño ya no queda mucho por esperar,
Que cada vez estoy más cerca del suelo,
Para arrástrame de nuevo hasta tu puerta,
Desafiando infames mentiras piadosas,
Que torturan situaciones peligrosas,
Solo para compartir un poco de su dolor.

Siento como mi cuerpo se tensa con cada parpadeo,
Cada lapso de infinita brevedad,
Que me recuerdan que difícil es poder dormir con este frio que cala la memoria,
De la piel y de los cigarrillos,
Que hacen bromas estúpidas acerca de mi salud,
Que carajos pueden creer que hacen?
Si los muertos son ellos,
Espíritus de humo que viven dentro de mí,
Y que una vez afuera son el aire de salvación,
De un insomnio recurrente.

Pocos logran superar la angustia, la perra incertidumbre,
Que dice que nunca nacimos para ser soldados de nadie,
Más que de la certera suerte,
Por eso ya no le creo, ha dejado de ser mi amiga,
Me ha tomado el pelo en innumerables ocasiones,
Tantas que he dejado de contarlas,
Y me dice que algún día me arrepentiré,
Pero una vez más; está mintiendo.

Me pierdo en un sueño, aun aturdido y más cansado que antes,
Pensando en que mañana será peor la dolencia,
La maquetación de un plan que nunca llevare a cabo,
Porque cada día se me agota mas la paciencia,
Y he dejado de pensar que en alguno de ellos estarás de regreso,
Pero dices que eso no es cierto y que apenas voy despertando,
Del sueño en el que tu nunca estuviste y que nunca pude superar.




- Demetrio Wilbury Kauffmann de la Soledad -