Surrealistic Pillow, Parte 2: Carta De BU-XIII5 (Escrita La Fecha Que Se Indica Entre Las 11:30 Pm Y Las 2:30 Am) Dirigida A Su Propio Reflejo Visto En Las Aguas Sucias De Un Charco De La Calle Madero Cuando Esta Se Urgía Por Un Amigo. (28/06/10 - 07/08/10)

by SUZE


26 del Junio del 2110.
Querido estimado:

Recuerdas todos aquellos pequeños caballos,
Que cerraban sus trajes de gala con engrapadoras,
Para cruzar el rio congelado de carpas juguetonas;
Recuerdas los espíritus que humedecían nuestros ojos,
Ninguno de ellos logro defraudarnos,
Mientras estábamos a mitad del valle quemando billetes de lotería;
Y Candy se arrastraba pidiendo otra dosis,
Pero sin dinero dentro su pantalón,
Así que simplemente apretó los puños.


Recuerdas mi banjo dorado de melodías sangrantes,
En el que viajábamos sobre las líneas antiguas del tren,
Huyendo de los vagabundos envenenados con caricias;
Recuerdas la tabla rasa que dejamos en la guantera,
Del Buick sin llantas que abandonamos en un puente sepulcral,
Cuando nuestras lapidas escupieron epitafios ininteligibles;
Desnudos y perdidos dentro de un gran baúl,
Caminando sobre brasas ardientes,
Haciendo guerras sucias en contra del maestro del blues.


Recuerdas cuando Lorraine Desmarais nos hizo soltar lágrimas,
Con sus dedos oprimiendo botones de pánico,
Preparada para hacer agujeros en el océano;
Recuerdas el canto de las trompetas melancólicas,
Justo como sirenas apabullantes a mitad de la noche,
Las que buscan tendernos trampas bastante voraces;
Escondidos en un armario en llamas,
Afinando una Casino azul,
Para salir corriendo hacia el patio trasero.


Recuerdas a aquella senadora intoxicada rompiendo la pared,
De la casa en la que fueron todas las fiestas demenciales,
Como desgasto sus dientes royendo sus huesos;
Recuerdas a aquel huracán secuestrando mujeres,
Liberándolas al obtener rostros cadavéricos,
Y después de quitarles sus uñas postizas;
Comerciándolas como oro traído de Estambul,
En donde se dice que el mundo gira a la derecha;
Porque la siniestra siempre resulta atemorizante.


Recuerdas aquellas latas que contenían brillantes para beber,
Disfrazadas como esperanzas de encontrar al otro yo,
En una ciudad llena de mosaicos parpadeantes;
Recuerdas que ella decía que estaba encadenada,
Y que nada en sus manos podía darle placer,
Así que le dimos muerte para tranquilizar a su madre;
Con un  revolver que no usa balas,
Tan fuerte como una luz encendiéndose,
Dotada de la furia de un elefante ciego.


Recuerdas como nos derretimos oliendo flores del día de muertos,
Levantando altares para perros callejeros,
Y robamos del primer banco nacional un par de calcetines sucios;
Recuerdas a la calle Madero convertida en cabaret,
Mientras seguíamos el perfume de una testaruda embustera,
Beodos a causa del efecto del cuadragésimo eclipse lunar;
Con la diana quebrándose en nuestros tímpanos,
Queriendo refugiarnos de la lluvia de precios libres de impuestos,
Porque de otra manera perderíamos las pupilas.